La ensalada probiótica que tu cuerpo pide en enero. Mejora la digestión, reduce la hinchazón y te ayuda a controlar el peso. Un plato bajo en carbohidratos, pero cargado de fibra y vitaminas.
Empieza el Año con Buen Pie: Calabaza Fermentada para una Digestión Perfecta
Después de los excesos de Navidad, tu cuerpo pide a gritos un respiro. Enero es el momento ideal para empezar de cero con comidas más ligeras y nutritivas que te ayuden a mejorar la digestión y a regular tu peso. Aprovechando que es temporada de calabazas, nuestra amiga Nina (Enoznaravo) ha experimentado con la fermentación de la calabaza Butternut y la Hokkaido. El resultado es una forma genial de añadir probióticos, fibra y vitaminas a tus platos.
La Calabaza de Invierno: Tu Tesoro Nutricional en Enero
La calabaza de invierno está hecha para durar los meses de frío. Su sabor dulce y con toques de frutos secos nos reconforta, y además es baja en calorías y grasas, pero rica en fibra y nutrientes que te dan energía todo el invierno.
Calabaza Hokkaido:
- Más baja en calorías
- Vitaminas B, C y E
- Minerales: potasio, magnesio, hierro
- Proteínas y ácido fólico
La calabaza Butternut es igual de versátil, con su pulpa naranja vibrante y un sabor naturalmente dulce. Queda genial en cremas, asados, purés... y ahora también como una ensalada probiótica, fresca y sorprendente.
El Poder Probiótico: Tu Digestión te lo Agradecerá
La fermentación añade un poder probiótico natural a la calabaza sin quitarle su dulzura. Esta ensalada es rica en fibra y nutrientes y puedes disfrutarla sin remordimientos. Es perfecta si buscas sentirte más ligero después de las fiestas.

Receta: Cómo Preparar tu Propia Calabaza Fermentada
Ingredientes:
- Calabaza Butternut y Hokkaido
- 1 manzana en láminas
- ½ cebolla en juliana fina
- Semillas de cilantro
- Sal
- Un poco de granada
- Zumo de mandarina fresco
- Un poco de agua (si es necesario)
- Unas gotas de vinagre (para acelerar la fermentación)

Preparación:
- Corta la calabaza, la manzana y la cebolla en tiras finas.
- Añade la sal, las semillas de cilantro, la granada y el zumo de mandarina.
- Añade un poco de agua si es necesario para que los ingredientes queden ligeramente cubiertos.
- Echa unas gotas de vinagre por encima.
- Presiona las verduras, cierra el bote y saca el aire con la bomba de vacío.
- Deja fermentar a temperatura ambiente durante unos días hasta que esté a tu gusto.
- Guárdala en la nevera y disfrútala como una guarnición refrescante o un aperitivo.
Un Plato Sencillo con Grandes Beneficios
La calabaza fermentada Butternut y Hokkaido es el complemento perfecto para tu menú de enero, sobre todo si ya te has cansado de las cremas y los purés:
- Aporta probióticos naturales que cuidan tu digestión.
- Es baja en calorías y rica en fibra, ayudándote a equilibrar tu peso.
Está cargada de vitaminas y minerales para darte un plus de energía en invierno.