Imagina abrir la nevera y encontrar una botella olvidada. Piensas en tirarla, pero la curiosidad te puede. Al abrirla, un siseo efervescente te sorprende. Lo pruebas y descubres una bebida espectacular. Así, por un feliz accidente, nació nuestro Kéfir de Agua Rosado.
Hicimos un pequeño experimento con remolacha fermentada y añadimos los trozos que sobraron a una segunda fermentación de kéfir de agua. Esperábamos una bebida dulce, pero el resultado fue mucho mejor. Dos semanas después, esa botella olvidada se había transformado en un tónico perfecto: burbujas finas, un punto ácido, toques terrosos y el dulzor picante del jengibre. Un descubrimiento que tienes que probar.
Por Qué Este Tónico Va a Cambiar tu Forma de Ver el Kéfir
Este no es un kéfir de agua cualquiera. Es una bebida que cuida de ti y te sorprende a cada sorbo.
- Probiótico y Digestivo: Refuerza tu flora intestinal y mejora la digestión. El jengibre confitado, además, alivia la hinchazón y potencia tu sistema inmunitario.
- Pura Energía Natural: La remolacha es rica en vitaminas, minerales y antioxidantes. Te da un chute de vitalidad y mejora la circulación.
- Hecho en Casa, Sin Trampas: Controlas cada ingrediente. Cero azúcares añadidos, cero químicos. Solo el poder de la fermentación.
- Un Espectáculo Visual: Su color rosado y sus burbujas lo convierten en el centro de todas las miradas.
- La Base para Cócteles Únicos: Libera tu creatividad y úsalo para preparar combinados que dejarán a tus amigos con la boca abierta.

Receta del Kéfir Tónico Rosado (Segunda Fermentación)
Ingredientes:
- 1–2 trozos de remolacha pelada y picada
- 600 ml de kéfir de agua (ya fermentado durante 48 horas)
- 1–2 trozos de jengibre confitado (al gusto)
Instrucciones:
- Prepara la mezcla: Añade la remolacha y el jengibre confitado al kéfir de agua. Remueve bien para que los sabores empiecen a integrarse.
- Inicia la segunda fermentación: Deja la mezcla a temperatura ambiente durante 1 o 2 días. Verás cómo empieza a coger color y vida.
- Cuela y enfría: Vierte la bebida en botellas con cierre hermético y guárdalas en la nevera. El frío detendrá la fermentación y potenciará las burbujas.
- La sorpresa del olvido: Si te olvidas de la botella durante 2 o 3 semanas, no la tires. Desarrollará una efervescencia aún más intensa y un sabor a tónico terroso y picante absolutamente adictivo.
El Truco Final: Conviértelo en un Cóctel Inolvidable
Para una noche de invierno, usa tu Kéfir de Agua Rosado como base. Añade ginebra, un toque de tónica y unas bayas de enebro. Un chorrito de lima también le va de maravilla. Sírvelo con una rodaja fina de remolacha o una ramita de romero para un acabado profesional. Tendrás una bebida festiva, colorida y saludable para impresionar a cualquiera.